
Cueva de las Lechuzas
Gruta colosal dentro del Parque Nacional, refugio de guácharos y lechuzas que vuelan en la penumbra.
Puerta de entrada a la Amazonía
La Bella Durmiente
Un valle de leyenda entre montañas verdes y ríos bravos, donde la selva alta del Perú guarda secretos, cuevas y sabores de antaño.
Descubrir la ciudadDesde 1938
Tingo María es la capital de la provincia de Leoncio Prado, en la región Huánuco. Nacida a orillas del río Huallaga, se alza como el umbral entre los Andes y la llanura amazónica. Su cielo abierto, sus lluvias generosas y sus montañas azuladas la han convertido en uno de los rincones más queridos de la selva peruana.

La leyenda
Quien mira hacia el sur verá, recostada sobre la cadena de montañas, la silueta de una mujer dormida: frente, nariz, labios y un pecho que se eleva hacia el cielo. Es la Bella Durmiente, el guardián natural que da fama a la ciudad.
Cuenta la leyenda que una princesa inca se durmió esperando a su amado, que partió a la guerra y jamás regresó. Conmovidas, las montañas la cubrieron para que descansara por siempre, velando el valle y sus amaneceres.
«Y aún duerme, esperando un beso que nunca llega.»

Rutas y encantos

Gruta colosal dentro del Parque Nacional, refugio de guácharos y lechuzas que vuelan en la penumbra.

Aguas serenas y cálidas que la tradición nombra milagrosas, perfectas para remar entre la bruma.

Cascada de aguas turquesas que cae como un velo de encaje entre paredes de vegetación.

Centro que resguarda serpientes de la selva y educa sobre la riqueza y respeto por la fauna.
Sabores de la selva
Arroz sazonado y pollo envuelto en hoja de bijao, sello de cada fiesta.
Plátano asado y majado con chicharrón o cecina ahumada de cerdo.
Pescado de río aderezado y asado a la brasa, envuelto en hojas.
Sopa cremosa de maní y gallina, abrazo caliente de la cocina amazónica.
Entre el río y la montaña duerme una mujer; quien la visita una vez, vuelve siempre a soñar con Tingo María.
Dicho popular del valle